

Es la situación que más ansiedad genera al mandar una sorpresa: el envío llega y del otro lado no hay nadie. Pasa, y hay una forma bastante concreta de evitarlo.
Lo que nunca debería pasar: que dejen un ramo en la puerta, al sol, sin que nadie lo reciba. Las flores frescas no aguantan y el regalo se pierde.
Cargar el teléfono parece arruinar el factor sorpresa, y no es así: el repartidor solo llama si no puede entregar. En el 90% de los casos nunca se usa. Vale muchísimo más ese seguro que la ilusión de un misterio total.
Si aun así preferís que no lo llamen, hay dos alternativas:
Depende de la florería y del motivo. Si la entrega falló por un dato incorrecto o por ausencia sin aviso, es habitual que la reprogramación tenga costo. Si falló por un problema de la florería, no debería. Conviene revisar la política de envíos antes de comprar.
Si el destinatario trabaja híbrido, preguntá —o averiguá— qué días va. Un ramo entregado un jueves en una oficina vacía se marchita hasta el lunes.
El repartidor intenta con la portería o el encargado, después llama al teléfono del destinatario —el paso que resuelve la mayoría de los casos—, puede dejarlo con un tercero autorizado, y si nada funciona se contacta a quien compró para reprogramar.
No: el repartidor solo llama si no puede entregar. En la gran mayoría de los casos nunca se usa. Vale muchísimo más ese seguro que la ilusión de un misterio total.
Depende de la florería y del motivo. Si la entrega falló por un dato incorrecto o por ausencia sin aviso, es habitual que la reprogramación tenga costo; si falló por un problema de la florería, no debería. Conviene revisar la política de envíos antes de comprar.
Coordinamos la entrega por franja horaria en CABA y GBA.
Ver flores a domicilio 🌹