Recibir flores es hermoso; que duren muchos días, mejor todavía. Con unos pocos cuidados, un ramo puede mantenerse fresco de 7 a 12 días o más. Te contamos cómo.
Depende de la variedad: las rosas suelen durar entre 7 y 10 días, los crisantemos y claveles pueden superar las dos semanas, y las gerberas aguantan muy bien. Con buen cuidado, todas rinden más.
Ningún truco reemplaza a una flor que salió fresca. Por eso trabajamos con garantía de frescura: cuanto mejor llega, más te dura.
Cada dos días, y todos los días en verano. Y no la completes: cambiala entera y enjuagá el florero. El agua turbia es agua con bacterias, y las bacterias taponan los tallos. Es la causa número uno de que un ramo se muera antes de tiempo.
El sobrecito de conservante que viene con el ramo. Si no tenés, por litro de agua: 1 cucharadita de azúcar (alimento), 1 de jugo de limón (acidifica y mejora la absorción) y media de lavandina (frena bacterias). Sin el tercer ingrediente, el azúcar acelera la muerte del ramo.
Porque las frutas maduras liberan etileno, la hormona vegetal que dispara el envejecimiento y la caída de pétalos. Un frutero al lado del florero puede acortar la vida del ramo a la mitad. Lo mismo aplica a estufas, sol directo y corrientes de aire.
Pedí flores frescas con envío a domicilio en el día y garantía de frescura.
Ver flores a domicilio 🌹